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Extraña pareja
Tú, mi amigo, Tú y yo entre oscura multitud sin que nos vean. Solos, en este blanco escalón para que todos rechacen mi negrura. Tú, mi amigo, tan blanco y espumoso, ¡Ladra mi nombre! Ayúdame a extender mi mano tan blanca del revés, para que algún dios nos regale una moneda. (Del libro “Los Indicios”)
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